BIOGRAFIA


Nació el 18 de abril de 1865.1 Su padre fue Diputado a las Cámaras de Barbacoas (Colombia), a las legislaturas del estado, del cual fue también Procurador y representante al Congreso de 1864; después se trasladó a Bahía de Caráquez y actuó como agente de la Casa Seminario y en el periodismo; y de Alegría Gutiérrez Sevillano, ambos barbacoanos.

En febrero de 1883 se sumó en un cuartel de Bahía a las fuerzas Regeneradoras del General Alfaro y avanzó con ellas sobre Portoviejo, Montecristi, Jipijapa y Mapasingue. El 3 de junio tomó parte en el combate de los baños del estero salado y desalojaron a las fuerzas del gobierno que los ocupaban. El General José María Sarasti, que comandaba las fuerzas del interior de la República y se hallaba presente, consiguió de Alfaro que ordenara el cese de los fuegos, impidiéndoles tomar ese día a Guayaquil.
También asistió al combate de Puerto Liza con el vapor de guerra "Huacho" y otros de la flotilla dictatorial, que pusieron en fuga con bastantes daños y bajas. Finalmente el 9 de julio entró a Guayaquil como Teniente del Batallón Esmeraldas.
El 14 de noviembre de 1884 plegó en Charapotó a la revolución liberal contra el presidente Caamaño y formando parte del contingente armado de su pariente Juan Francisco Centeno pasó a Bahía y se embarcó en diciembre en el vapor "Alajuela":
Al día siguiente se produjo el desigual combate naval de Jaramijó. El Alajuela dio buena cuenta del Huacho en pocos minutos. Plaza estuvo entre los primeros que abordaron con Fidel Andrade y el Contramaestre Pancho Domínguez; las restantes fuerzas navales del gobierno al mando del General Reinaldo Flores llegaron a toda máquina en el "Nueve de Julio", tratando de ayudar a los suyos, pero hallaron a los dos barcos incendiados, que se iban a pique.
Mientras tanto Alfaro y los suyos habían ganado las playas a nado y se internaban en las selvas de Esmeraldas, combatiendo en retirada hasta las fronteras por Tumaco.
Después de sufrir esta odisea huyó a Panamá y tuvo que ganarse la vida como simple jornalero, pero el 18 de agosto de 1885 el gobierno colombiano le obligó a salir de allí. Entonces Alfaro le recomendó ante su amigo personal Francisco Menéndez, político liberal y Presidente de la República de El Salvador, quien lo ascendió a Mayor, le confió la custodia de la plaza fuerte de Santa Ana y en 1889 lo ascendió a Gobernador del Departamento de Sonsonate, con capital en el Puerto La Unión.
Contra él se levantó el caudillo conservador Carlos Ezeta y en la lucha murió Menéndez en 1890. Plaza se plegó a Ezeta y fue ascendido a Coronel y destinado a la guerra contra Guatemala. Entonces se rebeló contra Ezeta el General José María Rivas, apoyando al Dr. Rafael Ayala, que como Vicepresidente de la República de El Salvador en tiempos de Menéndez era el llamado a asumir el mando. Plaza salió en defensa de Ezeta y fue derrotado por el General Letona, mereciendo la repulsa de su jefe Ezeta que hasta llegó a amenazarlo con el fusilamiento, pero después cambió de idea y lo envió a la frontera hondureña en persecución de unos guerrilleros. Llegado Plaza a la población de Sensuntepeque, que acababa de ser desocupada por los guerrilleros, la condenó al saqueo. Ezeta le premió con la Subsecretaría de Guerra y le mandó a la frontera con Guatemala.

Poco después, en audaz maniobra que tuvo buen resultado, Plaza y Antonio Ezeta, hermano del Presidente de la República de El Salvador, atacaron a Rivas en la capital salvadoreña, venciéndolo. De allí en adelante pasó a desempeñar la Inspección General de Aduanas, hasta que el General Amaya le convenció para conspirar contra Ezeta, pero la trama fue descubierta y fue expulsado a California.
Plaza comprendió que ya nada más podía hacer en Centroamérica, regresó a Panamá "donde lavó botellas", siguió a Guayaquil y tomó a consignación varios cientos de quintales de azúcar en Valdez y Cía. que llevó a vender a Nicaragua, donde se puso al servicio del presidente conservador Roberto Sacasa en 1892, contra quien conspiró al poco tiempo el General liberal Juan de Dios Zelaya, que triunfó en la batalla de Masalla.

Plaza figuró entre los vencidos, pero usando de la Influencia de Alfaro consiguió nuevamente entrar al ejército nicaragüense, aunque por poco tiempo, pues se dedicó a conspirar con un señor Ortiz hasta que fueron sorprendidos y expulsados a Costa Rica en 1893, donde el presidente Rafael Iglesias Castro el 8 de diciembre le nombró Comandante de armas del puerto de Alajuela con el grado de General.
En junio del 95 se valió de cuanto medio estuvo a su alcance para que Alfaro le trajera a Guayaquil y no lo consiguió por su pasada conducta. En el puerto, varios familiares y amigos intercedieron en su favor y finalmente Alfaro consintió en su venida.
Llegó cuando el ejército había viajado a la sierra y estuvo en Cajabamba poco antes de la batalla de Gatazo, donde prestó oportuna ayuda a Medardo Alfaro en lo más recio del combate, en calidad de Jefe de Estado Mayor y a la cabeza del batallón Daule, que sostuvo en todo momento los fuegos.
Desde el 26 de enero de 1896 fue designado Gobernador del Azuay, pero renunció a las pocas semanas dejando en su reemplazo al Coronel Carlos Otoya, quien tuvo que hacer frente a la reacción conservadora del 23 de mayo de ese año, apoyándose en el Coronel Ullauri, para dispersar a los revolucionarios del Azuay.

A principios de junio regresó a la sierra y se puso a las órdenes del General Juan Francisco Morales, quien le nombró Comandante en Jefe de la Campaña del centro. El 3 de julio batió a las guerrillas conservadoras en Quimiag, al tiempo que el presidente Alfaro las arrollaba en Chambo. Luego siguió con Flavio Alfaro al punto denominado Santo Domingo y en Huapante derrotaron al Coronel Francisco Bucheli y lo ahuyentaron; en Cuenca la situación era muy diferente pues la ciudad acababa de ser ocupada por los conservadores del General Antonio Vega Muñoz. Alfaro se dio cuenta de la gravedad del momento y dejando de Gobernador del Chimborazo al Coronel Daniel Andrade y de Comandante de Armas a Plaza, se trasladó con el grueso del ejército y tomó Cuenca el 23 de agosto, mientras Plaza abandonaba Riobamba y abría operaciones en el Tungurahua ayudado por el Coronel Pedro Concha que triunfó en Daldal el 18 de agosto.

En 1898 viajó a esas repúblicas. En 1900 fue Comandante en Jefe de las provincias del Sur con sede en Loja, salió electo Diputado por el Tungurahua y cumplió en todo con la voluntad del presidente Alfaro, incluso acostumbraba viajar las mañanas a Pomasqui donde veraneaba la familia presidencial y empezó a cortejar a América Alfaro, de solo quince años, hija del viejo luchador, quien como padre amoroso, se emocionó y hasta pensó en algún momento en planes matrimoniales.


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